Gimnasio: cuando los amigotes además de cabrones son unos guarros
Estremecedor. Todo comienza con una apuesta, en la que los cachas retan el gordito a levantar 80 kilos. Este acepta y se pone a la tarea. Lo consigue pero en el camino se lleva la sorpresa más guarra de sus vida y descubre lo cabrones que son sus colegas.